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2017/12/03

Slobodan Praljak fue un caballero

Supongo que tengo que empezar este post aclarando que Slobodan Praljak fue la persona que se suicidó el otro día bebiéndose una dosis de cianuro en el Tribunal de La Haya. Lo más probable es que sea la primera vez que vayas a leer esto: Slobodan Praljak fue un caballero.

Fue un alto militar bosniocroata con gran protagonismo en la Guerra de Bosnia (1992-1995). Podría decir que fue una gran persona por varias razones, pero prefiero que si te interesa el tema busques información sobre él (por favor que no sea en la wikipedia) y juzgues tú mismo. Así que voy a saltarme el legado de su gran aportación que regaló al mundo civilizado para centrarme sólo en el noble acto que tristemente lo catapultó a la fama de masas.

El pasado 29 de noviembre de 2017 se confirmó la sentencia a 20 años de cárcel. Tras escuchar la sentencia impuesta por el tribunal de La Haya sus palabras antes de suicidarse fueron estas:

El general Slobodan Praljak no es un criminal de guerra y rechazo con desprecio su veredicto.

Habrás escuchado muchas veces que suicidarse es un acto de cobardía, bien pues son las típicas frases que sólo las dicen los estúpidos. Suicidarse es de todo menos cobarde, yo siempre he pensado que sólo pueden suicidarse dos tipos de personas, las que tienen un trastorno mental severo que les induce al suicidio sin motivo o por el contrario personas que tiene las cosas muy claras en la vida y por razones que sólo incumben a ellos, deciden dejar el mundo de los vivos.

Hay muchas formas de suicidarse, los hay que se tiran por la ventana o desde lo alto de una grúa, la mayoría de las veces son pobres que no se paran a pensar en las consecuencias de un suicidio con tan mala clase. Las razones para quitarte la vida también engrandecen el acto, no es lo mismo suicidarse porque tu equipo de fútbol baje a segunda división o porque te acusen de crímenes de guerra.

Slobodan Praljak se suicidó vestido de traje y corbata, bien aseado y en su sano juicio. De hecho estoy seguro que no se suicidó por la pena de cárcel, ya que llevaba varios años encarcelado, sino por las calumnias que la acusación vertía sobre su persona. Alguien que no está de acuerdo con el más alto tribunal y sabe que es imposible terminar con tamaña injusticia. Un caballero que le teme más a la injuria que a la propia muerte. Un valiente que decide quitarse la vida en presencia de sus inquisidores. Que no te quepa la menor duda, Slobodan Praljak fue un caballero.