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2018-01-23

Feas que están buenas

El otro día tuve que ir a Carrefour a comprar pilas. Yo siempre tengo pilas en casa, ese tipo de cosas las compro por internet, de hecho últimamente casi todo lo compro por internet, el caso es que en toda casa decente debe haber un cajón con pilas para que nunca falten, el problema es que necesitaba una de esas endiabladas pilas de botón que son grandes y planas.

Era sábado y no quería esperar dos días a recibir la maldita pila así que en lugar de hacer el pedido por internet me fui a Carrefour a probar suerte y efectivamente, al lado de los juguetes había un magnífico estand de Energizer y Duracell con todo tipo de pilas de botón. Afortunadamente estaba la que yo necesitaba así que compré un paquete de dos.

Como era temprano y no había mucha gente decidí dar una vuelta por el pasillo de las patatitas fritas para hacer acopio de víveres para el fin de semana. Normalmente en mi casa entran tres tipos de patatas, Ruffles sabor jamón, Lay's Gourmet y Doritos. De todas formas da igual, olvídate de las pilas y las patatas, lo que quiero contarte es que cuando estaba deambulando por los pasillos me di de bruces con uno de los culos más extraordinarios que ha pisado jamás un Carrefour.

El culo era de una chavala que iba en chandal algo desaliñada, pero daba igual porque su excelso trasero la convertía en la mujer más deseada de la historia en el pasillos de patatas fritas. Durante un breve pero intenso período de tiempo no pude apartar mis ojos del hipnótico bamboleo de sus frondosas nalgas.

Antes de que me diera una hipoxia salí de aquel pasillo de las tentaciones y me fui a la línea de cajas. Taciturno y apesadumbrado caminé hacia el coche pero el destino quiso cebarse conmigo y al alzar la mirada allí estaba ella, la misteriosa mujer de maravilloso culo había aparcado su coche justo al lado del mío, así que durante un segundo dejé de mirarle el culo para verle la cara. Era una mujer bastante fea.

Es una verdadera lástima pero la genética a veces es así de caprichosa, esa mujer de cuello para abajo era una creación divina diseñada para la lujuria en todo su esplendor, sin embargo de cuello para arriba era un boceto de lo que tendría que haber sido.

Todo esto me hizo recapacitar y al igual que hemos hablado de las gordas que están buenas, existe otra categoría que tendríamos que poner en valor, las feas que están buenas. De camino a casa me puse a pensar en todo esto y haciendo memoria me acordé de cuál fue la primera fea que está buena de la que tuve consciencia. La mente es maravillosa, no recuerdo lo que comí ayer pero jamás olvidaré una escena que siendo pequeño vi en la televisión y que por alguna razón he retenido todo este tiempo. Estoy hablando de una escena de la mítica saga Porky's.

Comienzos de la década de los 90, yo no tenía ni diez años, mi barrio era un hervidero de comentarios, en la pandilla de mi hermano mayor no paraban de hablar de una película que se iba a televisar en pocos días. Se contaban entre ellos cómo burlar el control familiar para hacerse con la segunda televisión de la salita para poder verla, y es que aunque a los niños de hoy les cueste creer, hubo un tiempo no muy lejano en el que en las casas españolas sólo había dos televisores, uno en el salón y otro en la salita, y sólo en la tele se podía ver televisión. Benditos 90.

Al final siempre había un cafre en la pandilla de los grandes que terminaba contándolo todo a los de mi pandilla, que eramos los chicos, y de esta forma me enteré que en la televisión iban a echar una película guarra, que como me explicaron en aquel entonces es una película donde salen tetas. Así que llegó el día, ese tipo de noches eran mágicas, como la mayoría de noches de aquella época dorada. Así que no sé muy bien cómo pero conseguí ver algunas escenas de Porky's III en la tele de la salita, y una de esas escenas que vi fue mi primer contacto con las feas que están buenas.


Como soy un romántico de estas cosas he buscado el histórico momento en antiguos legajos de la parrilla televisiva y para mi sorpresa he dado con él. Como no podía ser de otra manera esta inmoralidad de película fue cortesía de Tele5, en lo que en su día se llamó Cine 5 Estrellas. En el periódico anunciaban con orgullo "Es la tercera de Porky's. Una película deliciosamente desvergonzada".


Ni que decir tiene que al día siguiente el periódico se hacía eco del éxito de Tele5 en la franja de noche, que obtuvo un 21% de share con picos del 37%.