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2019-01-01

Cerrar instagram por convencimiento propio

Imagínate por un momento que la nueva moda fuera coger los álbumes de fotos familiares que todo el mundo tiene en sus casas para arrancarles las fotos y tirarlas por la calle, meterlas en los buzones de los desconocidos y repartirlas en paradas de autobús. Pensarías que la gente se ha vuelto completamente loca. Bien, pues eso mismo es precisamente lo que está ocurriendo con las redes sociales, pero peor aún, porque los que acceden a las redes sociales no son sólo tus vecinos ni los que esperan el autobús, también son los borrachos que pululan por las calles a altas horas de la madrugada, los pederastas que se ocultan detrás de un like o los enfermos mentales que no distinguen entre dar los buenos días y clavarte un destornillador en la garganta.

Esa necesidad que muchos tienen de sentirse observados, falsamente admirados, es algo que jamás entenderé. Yo lo veo de la siguiente forma, es como si fueran en un coche a toda velocidad voceando sus datos personales con la ventanilla bajada lanzando fotografías de su intimidad y de sus momentos familiares. Una verdadera locura.

Lo peor de todo es que este virus de estupidez se ha extendido por todos los estratos sociales. Actualmente instagram es un escaparate donde los famosos muestran sus vergüenzas con orejas de perro y los mediocres juegan a imitarlos. Da igual que sea un niño repitiendo las payasadas de su futbolista favorito, una loca menopáusica vendiendo batidos de algas o tu tía la solterona enseñando las galletas que acaba de sacar del horno. Todo envuelto en una atmósfera tan estéril que asusta.

Así que me he preguntado ¿qué diablos hago yo en instagram? Desde que abandoné facebook mi vida mejoró por completo. No sé pero las redes sociales tienen algo que terminan por engancharte, yo mismo me recuerdo cerrando facebook angustiado pero volviéndolo a abrir a los cinco minutos por si alguien había publicado algo, una y otra vez hasta crearme ansiedad. No sé lo que se siente al estar enganchado a una droga pero supongo que debe ser algo parecido, consumes algo que odias.

Como tengo muy buen recuerdo de la sensación que tuve al cerrar facebook, he decidido hacer lo mismo con su tentáculo fotográfico, instagram. En marzo de 2018 escribía esto:

No me importaría volver a usar instagram porque ya sé que es un agujero infecto, en realidad lo que temo es volverlo a cerrar dentro de tres semanas porque eso me haría sospechar de forma seria que tengo alguna especie de tara mental con las redes sociales. Aunque si te pones a pensarlo bien el echar de menos hacerle fotos a platos de comida prácticamente confirma que soy un tarado. Puedes leer el resto pinchando aquí.

No he tardado tres semanas sino nueve meses. Como dije entonces, me abrí por segunda vez instagram para volver al estilo de vida fotográfico de antes, pero no lo he conseguido. Me he dado cuenta que el hábito no hace al monje. Aquello fue fruto de una época, no de una aplicación. Una cosa es la nostalgia y el recuerdo agradable de tiempos pasados y otra muy distinta es no saber cuándo pasar página de algo que ya no tiene sentido.

No quiero que esto parezca uno de esos propósitos de año nuevo, ya hice lo mismo con facebookflickr. Lo expliqué todo divinamente en uno de mis post más laureados, la paradoja de Jevons en las redes sociales, te aconsejo que lo leas detenidamente y que medites sobre ello. Así que pensando en lo bien que me fue entonces, he decidido que voy a hacer lo mismo con instagram, cerrarlo para emplear todos mis esfuerzos en lo que verdaderamente vale la pena de internet, escribir cosas interesantes en mi parcela de internet y leer a otros que escriban cosas interesantes en su parcela de internet.

Una cosa menos en la que perder el tiempo, una aplicación menos en mi teléfono móvil y una oportunidad más para mejorar fleshfly, ésta extensión de mi ser y uno de los mejores lugares de internet.

A lo mejor te estarás preguntando en qué cosa tan importante voy a emplear ese tiempo del que hablo, pues en cosas como ésta, ampliar el banco de imágenes restauradas del porno retro impreso más grande de internet: